Si algo me caracteriza desde que nací, como a menudo mi familia me recuerda, es ser observadora. Y ya de adulta, he hecho de la observación mi profesión. Soy periodista y fotógrafa. Me dedico a redactar textos y crear contenidos online y offline variados, así como, fotografiar y documentar en imágenes. Y a diario observo, investigo, escucho, dialogo, entrevisto, leo, escribo, redacto, analizo, contextualizo, fotografío, estructuro, sintetizo, diseño, planifico, edito, aprendo, y vuelvo a escribir y fotografiar… sobre temas variados y realidades diversas.

 

Me fascina enfrentarme a diario a una página en blanco y delinear primero, para teclear después (a menudo también a boli, porque me resisto a dejar de hacerlo) un nuevo texto. O fotografiar plasmando en imágenes nuevos rostros, nuevas personas, nuevas realidades, nuevos lugares, nuevos objetos… Sencillamente crear y narrar historias. Es mi trabajo, pero tengo la suerte de que es, además, mi pasión.

 

Empecé mi carrera profesional en el ámbito de la comunicación hace más de 13 años. He trabajado en medios de comunicación, organizaciones no gubernamentales, organismos internacionales, empresas, agencias de noticias y agencias de comunicación, adentrándome con ello en todas las realidades de la profesión.

 

Desde hace unos años trabajo, por elección propia, como freelance. Y ahora que soy madre no concibo otra forma de trabajar. Ser freelance me permite conciliar (en el sentido completo y real de la palabra) y hacer lo que me gusta, tratando de ofrecer el mayor compromiso y la mayor calidad en cada uno de mis trabajos.

 

Estudié periodismo en Madrid y fotografía en Edimburgo (Escocia). Después regresé durante un año a Madrid para hacer un postgrado de especialización en Información Internacional y Países del Sur y me volví a marchar.

 

Mi carrera profesional la he desempeñado en Guatemala, Noruega, Barcelona y, a mediados de 2013 volví a Madrid, mi ciudad de nacimiento, donde una vez más tuve que empezar de cero profesionalmente hablando.

 

De todos estos lugares me he llevado conmigo a gente maravillosa, grandes amigas y amigos, experiencias inolvidables, enriquecedoras vivencias y mucho conocimiento que únicamente es posible adquirirlo viviendo el día a día en diferentes culturas y en distintos idiomas (hablo inglés, noruego y catalán, además de castellano), lejos de tu familia, lejos de tu cultura, lejos de tu país, lejos de tu ciudad.

 

No me dan miedo los cambios, empezar de cero una vez más. Más bien al contrario. Cada nuevo proyecto, cada nueva historia, es precisamente eso. Y yo he aprendido a convertirlo en mi vida y en mi profesión. Y disfruto a diario con ello.

 

Concibo cada nuevo proyecto como un reto. Y los retos me motivan, me apasionan y me llenan de energía.

 

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